El trabajo en equipo en las empresas
2 de Junio, 2013   |   Por: Gabriel M. Justiniano   |


El ritmo de cambio que nos propone la actualidad resulta, específicamente para el mundo empresarial, un desafío vertiginoso de adaptaciones y alternativas.

El trabajo en equipo es una de esas alternativas en nuestra forma de trabajar que paulatinamente estamos incorporando. Actualmente, no sólo desde la teoría, sino fundamentalmente desde la práctica, se ha impuesto en una gran mayoría de empresas. Hoy, fomentar el trabajo en equipo es una práctica cotidiana en aquellas organizaciones que realmente están dispuestas a aprender y a realizar rápidos giros en su estructura, para continuar siendo competitivas; y, en algunos casos, para sobrevivir en un mundo de negocios tan vertiginoso e incierto.

Sin embargo, la decisión de enfrentar proyectos desde una visión en equipo nos presenta dudas y a veces obstáculos, ya que estamos tendenciados a observar la realidad desde una perspectiva individualista. Lograr aproximarnos a una visión donde el equipo sea el productor de los hechos, sin creer que estos hechos son el resultado de la preponderancia de algún integrante del equipo, no es tarea sencilla. Pueden surgir dudas sobre para qué formar parte de las reuniones de equipo si yo solo en mi oficina resuelvo mas rápido y mejor los problemas; por qué tengo que tolerar a ciertos compañeros si puedo evitarlos trabajando solo; por qué dar la oportunidad a los demás para que opinen o vean lo que estoy haciendo. Preguntas y más preguntas que en realidad pueden ser sólo justificaciones al temor de ser observado (criticado) por los pares y/o superiores.

Trabajar en equipo es una técnica de trabajo que posee dinámicas particulares y que exige básicamente una actitud determinada por parte de aquellas personas que lo adoptan como práctica. Trabajar en equipo es un proceso conjunto donde las personas potencian su aprendizaje, comparten sus conocimientos y sostienen la motivación colectiva para lograr un objetivo específico. La productividad que genera un equipo de trabajo es más que la sumatoria de los aportes de cada integrante, es una totalidad superadora de los logros individuales.

Trabajar en equipo hace que varias personas pensemos en conjunto posibles soluciones a problemas que, desde una visión individual, se verían reducidas a una postura meramente personal. Trabajar en equipo nos permite compartir los conocimientos entre todos, aportando cada integrante el bagaje de conocimientos propios de su especialidad. Desde una perspectiva proactiva, trabajar en equipo nos posibilita encontrar un común denominador entre las ideas que pasa a constituir el proyecto de todos, nos permite planificar acciones, tareas y compartir responsabilidades.

Un equipo de trabajo es un espacio para aprender a preguntarse a sí mismo y darse respuestas honestas, para ser creativo, para practicar el humor, para tener iniciativa, para exigirse y ponerse a prueba con tareas progresivamente complejas, para aprender a establecer lazos con otras personas y para conservar la moral, es decir la conciencia de expandir el deseo de bienestar entre compañeros de trabajo.

En definitiva, podemos formar equipos de trabajo pero además podemos aprender a trabajar en equipo. Seguramente, muchas de nuestras actividades diarias se verán beneficiadas y facilitadas desde esta perspectiva.